La rinitis estacional -también conocida como fiebre del heno-, afecta a entre el 10% y el 30% de la población mundial. Las personas que padecen este problema sufren congestión nasal, mucosidad, picor en la nariz… Un trastorno que, aunque no provoca problemas graves de salud, si genera verdaderas molestias a quienes lo padecen sobre todo si los síntomas se alargan en el tiempo.

¿Qué es la rinitis alérgica?

La rinitis alérgica es un problema que produce inflamación e hinchazón de la mucosa que recubre los conductos nasales. Aunque los síntomas asociados a la rinitis -estornudos, congestión nasal o mucosidad-, no son graves, si se prolongan en el tiempo pueden variar el estilo de vida de la persona que lo padece.

En muchas ocasiones puede confundirse con un resfriado común, pero la fiebre del heno no está producida por un virus sino por una respuesta del sistema inmunitario a diferentes alérgenos como los ácaros del polvo, el polen o la caspa o la saliva de los animales. Se presenta de forma similar a otras enfermedades alérgicas o al asma. Cuando el alérgeno entra en contacto con el sistema inmunitario, éste lo reconoce como una sustancia extraña y libera diferentes sustancias químicas como la histamina que provocan los síntomas.

¿Cuáles son las causas de la alergia estacional?

Generalmente, la rinitis alérgica aparece en la infancia y puede prolongarse a lo largo de la vida de una persona. Un gran porcentaje de pacientes afectados por este problema muestran fuertes reacciones frente a distintas sustancias inhaladas. Las más comunes son los ácaros del polvo, pólenes diversos, hongos o epitelios de animales.

Si hablamos de los agentes denominados de interior debemos hablar de los ácaros del polvo que se encuentran en alfombras, sofás, colchones, etc. Y también la saliva, la caspa y la orina de los animales, uno de los grupos de alérgenos más comunes en la sociedad occidental. Por otro lado, los agentes exteriores son algunas especies de hongos y pólenes. Según los especialistas los que provocan más alergias son los arbustos y algunos árboles como el olivo, el ciprés o el abedul.

¿Qué síntomas produce?

Los síntomas más comunes de la rinitis alérgica están relacionados frecuentemente con los estornudos que vienen acompañados de mucosidad abundante (transparente y en forma de goteo) y congestión nasal. La duración de estos síntomas depende de cada caso particular apareciendo durante una temporada o prolongándose todo el año.

El mayor problema generado por estos síntomas está asociado con la congestión nasal y puede llegar a producir una inflamación crónica en la nariz además de molestos picores y tos irritativa. Por último y dependiendo de la intensidad y la duración de la sintomatología, la obstrucción nasal también genera pérdida del olfato y dolores de cabeza.

Cómo se diagnostica la enfermedad

El diagnóstico de la rinitis alérgica se realiza desde hace muchos años a través de un test cutáneo. El test consiste en aplicar sobre la piel una cantidad determinada del alérgeno al que se tiene sospecha (las gotas del agente externo se inyectan en la piel de forma muy superficial). Transcurridos unos 15-20 minutos aparecerá o no la reacción en la zona exacta donde se ha realizado la prueba.

Como un segundo método de alta fiabilidad, encontramos la prueba de sangre que, de forma más precisa, cuantificará la presencia de anticuerpos frente al alérgeno.

Tipos de rinitis alérgica

  • Rinitis alérgica estacional. La rinitis estacional como su nombre nos indica aparece en épocas muy concretas del año, generalmente en primaveracuando la polinización se acentúa. Suele ser consecuencia de la concentración de esporas de moho o polen presente en la naturaleza. Actualmente, muchos estudios también asocian el aumento de casos de rinitis estacional con el cambio climático y la contaminación de las grandes ciudades.
  • Rinitis perenne. A diferencia de la rinitis estacional, los síntomas aparecen durante todo el año de forma más o menos intensa y no se rigen por las estaciones sino por los alérgenos que la producen.

Tratamientos de la rinitis alérgica

La primera recomendación de un especialista es evitar -siempre que sea posible-, la exposición al alérgeno. En muchos casos, los pacientes necesitan cierta ‘educación’ para convivir con el problema y tratar de minimizar los síntomas en su vida diaria. La inmunoterapia específica, es un tratamiento muy utilizado en la actualidad que consiste en la administración periódica de una cantidad concreta del alérgeno durante varios años. Lo que se pretende es disminuir poco a poco el grado de reacción de una persona frente al agente. Por último, encontramos la forma más frecuente de frenar los síntomas que acompañan a la rinitis alérgica que es el tratamiento farmacológico (antihistamínicos) con productos muy eficaces para aliviar los síntomas. En Farmacia Viesques disponemos de una amplia variedad de marcas para atajar el problema como Rino Ebastel, Ectodol, Rhinospray Antialérgico o Reactine, entre otros.

Prevención y cuidado personal: ¿qué podemos hacer para reducir la rinitis?

Prevenir los síntomas puede lograrse si el paciente lleva a cabo algunas rutinas sencillas en su vida diaria.

  • La primera de las recomendaciones se basa en evitar las horas del día en las que la concentración de estos alérgenos, como el polen, es mayor. Sobre todo a primera hora del día.
  • Beber mucho líquido y sonarse la nariz con regularidad son aspectos que mejoran enormemente el bienestar de la persona.
  • Realizar una buena limpieza del hogar será fundamental para frenar los síntomas en casa. Hay que prestar atención a la ropa de cama y los sofás. Las alfombras y los objetos de difícil limpieza están totalmente desaconsejados.
  • Un truco para mantener el hogar con un aire libre de alérgenos es disponer de un purificar de aire. Si se utiliza este aparato, los filtros deben limpiarse frecuentemente.
  • Durante los meses de primavera (especialmente mayo y junio), las personas con rinitis alérgica deben evitar parques o campos con mucha vegetación y arbustos. Sobre todo se recomienda no realizar actividades físicas en lugares con estas características.
  • Por la noche será fundamental mantener las ventanas cerradas para evitar que los alérgenos entren a la casa.
  • Para los viajes en coches, es necesario mantener siempre las ventanas cerradas para que los alérgenos no se introduzcan en el vehículo y sean inhalados constantemente.
  • Como recomendación fundamental… Es necesario acudir a un médico especialista para conocer en profundidad la enfermedad y los tratamientos más apropiados.

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