Muchos esperamos con ilusión la llegada del verano para disfrutar del buen tiempo, la playa, la piscina y las vacaciones. Sin embargo, en esta época del año debemos cuidar, más que nunca, nuestra piel, ya que el sol puede causar daños irreversibles si no tomamos las medidas adecuadas. Por ese motivo, te vamos a dar cinco consejos para que protejas tu piel del sol este verano y luzcas un bronceado saludable y bonito.

1. Buscar la sombra y evitar las horas centrales del día.

El primer acto de la protección solar durante el verano debe ser buscar la sombra siempre que sea posible y evitar exponerse a sus rayos en las horas de mayor radiación: entre las 12 y las 16 h. En esta franja, el sol emite rayos ultravioletas (UV) más intensos y dañinos, que pueden provocar quemaduras, manchas, arrugas y cáncer de piel. Si, a pesar de ello, vas a estar bajo sol durante estas horas, procura cubrirte con ropa ligera y de colores claros, que refleje la luz y te mantenga fresco. Aunque, sin ninguna duda, lo mejor es optar por actividades al aire libre en las primeras horas de la mañana o al final de la tarde, cuando el impacto solar es más suave y beneficioso.

2. Cuidar la hidratación del cuerpo con agua.

El agua es la fuente de la vida, y también es la fuente de la hidratación corporal, tanto interna como externa. Es esencial para mantener la piel hidratada, elástica y luminosa, y para evitar la sequedad, la tirantez y el envejecimiento prematuro. Además, ayuda a regular la temperatura y a eliminar las toxinas que se acumulan en el organismo. Por eso, se recomienda beber al menos dos litros de agua al día, sobre todo en verano, cuando el sudor hace que eliminemos más líquidos. También puedes consumir otras bebidas saludables como infusiones frías o batidos de frutas, que te aportarán vitaminas y antioxidantes beneficiosos para tu piel.

3. Cuidar la piel incluso de noche.

El cuidado de la piel no debe limitarse a las horas diurnas, también hay que extenderlo a la noche. Durante el día, la piel está expuesta a múltiples factores externos que pueden dañarla, como el sol, el viento, el cloro, la sal o el maquillaje. Por eso, es importante limpiarla, antes de ir a la cama, con un producto adecuado. Así, conseguirás eliminar las impurezas y las células muertas que obstruyen los poros y favorecerás la oxigenación y la renovación celular. Y, por supuesto, terminar aplicando una crema hidratante o nutritiva que le aporte los nutrientes que necesita para regenerarse y repararse mientras duermes.

4. Hidratar la piel diariamente

La hidratación corporal, al igual que la facial, son esenciales para mantener la barrera protectora de la piel, que es la que evita la pérdida de agua y la entrada de agentes externos que puedan irritarla o infectarla. Además, una piel hidratada se broncea mejor y mantiene el color por más tiempo. Por eso, se recomienda aplicar una crema o loción hidratante después de cada ducha, con la piel todavía húmeda para favorecer su absorción. También puedes utilizar productos con ingredientes naturales como el aloe vera o el aceite de coco, que tienen propiedades calmantes e hidratantes.

5. Protegerse del sol con un producto adecuado.

Por último, la protección solar debe asegurarse con un producto adecuado a cada tipo de piel y al nivel de exposición solar. Los protectores solares son imprescindibles para evitar los efectos nocivos de los rayos UV, como las quemaduras, las manchas, las arrugas o el cáncer de piel. Se recomienda elegir un producto con un factor de protección solar (FPS) acorde a nuestro fototipo (el color natural de nuestra piel) y al índice UV (la intensidad de los rayos UV según el lugar y el momento del día). Este debe aplicarse media hora antes de exponerse al sol y renovarlo cada dos horas o después de cada baño. También es conveniente que el protector elegido sea resistente al agua y al sudor, que no contenga alcohol ni perfumes y que sea hipoalergénico. Además, no nos podemos olvidar de proteger también nuestros labios del sol utilizando protectores labiales con protector solar.

Siguiendo estos cinco consejos para proteger la piel del sol este verano podrás disfrutar de las vacaciones sin poner en riesgo tu salud ni tu belleza. Recuerda que el cuidado de la piel es la clave para que esté sana y bonita y que el mejor bronceado es el que se consigue con precaución y moderación. ¡No queremos que tengas que recurrir a RYM quemaduras!

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